martes, 16 de julio de 2013

Samuel

Espantoso sería estar en el lugar de Samuel, un joven que un buen día primaveral fue declarado demente y enviado a la reclusión en un hospital psiquiátrico para gente de su calaña. ¡Piensen en ésta situación, el engorro en el que Samuel se veía envuelto! Estar allí comenzaba a hacersele claustrofóbico (no por loco, a todos les pasaría), y aumentaba su afán de hacerle saber al mundo que los engranajes de su cabeza funcionaban correctamente. Paradójicamente, Samuel era a los ojos de todos solamente un loco más que creía no serlo.

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